Una raya más al tigre, pero esta ya es un rayón. Ahora Cenaida es la culpable. Otra voleibolista-congresista, que sin desmerecer su anterior ocupación, debería de aprovecharla y así elaborar leyes en favor del deporte y por la situación que le ha tocado vivir. Pero de ninguna manera hacer lo que hizo. Porque amenazar a un director de colegio, con el fin de mantener jugosos contratos publicitarios, que encima no le van a beneficiar (directamente) a ella sino a su pareja-gerente, es el colmo de la conchudez. Bueno, la gran mayoría se aprovecha de sus cargos. Pero que lo niegue de esa forma, habiendo tantas pruebas en su contra, y que misteriosamente archiven esta denuncia el tío Peláez y ahora el Congreso, es el colmo de la conchudez. Y pa concha, se va contra su ex-colega en las canchas, la Tait, que también se la agarró con Cenaida porque seguro tienen sus problemillas. Y muestra mensajes de Whatsapp (privados, por supuesto) de la Tait para así crear su cortinota de humo! Como si to...
"El amor, como la tos, no se puede ocultar" (Aforismo medieval)