Juro que hay momentos en los que no lo soporto. No solo es el sol, con sus rayitos metiches que queman y te nublan la vista a su antojo. Qué buen fuera solo eso, te pones en un lugar con sombra y listo. El problema es el sopor. El bochorno, o como quieran llamarlo. No lo soporto. Y mucho menos ahora, que tengo clases todos los días, y los lunes y martes incluso me quedó hasta la tarde. Fatal, peor que sauna aunque nunca he ido a alguno. En serio. Cada minuto tengo que sacar lecturas o separatas de mi mochila, especialmente las más gruesas, y abanicarme con furia y descaro. El profe me mira pero no dice nada. Qué le queda, oponerse o burlarse sería inhumano, ignorante y necio de su parte. Incluso él no lo soporta pues observo que a cada rato se dirige a la puerta y se queda un toque al lado, recibiendo la máxima brisa fresca posible y tratando de almacenarla o por lo menos guardar su dulce recuerdo. Es que es INSOPORTABLE. Y no soy el único; todos mis compañeros lo hacen, con ga...
"El amor, como la tos, no se puede ocultar" (Aforismo medieval)