Me gusta la salsa, y creo que lo tengo en mis genes. Mis recuerdos más antiguos involucran a mi padre escuchando este género luego de un par (?) de chelas de más, y aunque en ese tiempo empecé a odiar las canciones de la Fania, Héctor Lavoe y demás, en los último años le he agarrado un gustillo inusual. Es como unas ganas locas por escuchar a Celia (la que grita "Azucaaar") y otros no tan conocidos como Ismael Miranda, Cheo Feliciano y el famosísimo Ruben Blades. Pero esos son los antiguitos, los que escuchan mi papá y mis tíos en todas las reuniones familiares en las que coincidimos. La salsa es mucho más que eso. Existen, en mi opinión, tipos o clases de salsa, de acuerdo al contexto en que las escuches. La sensual (puaj!) que ni recuerdo los cantantes que pertenecen acá; la salsa dura, donde se encuentran los ya mencionados en el primer párrafo y los favoritos de mis tíos; la cubana (mi favorita!!), con la Charanga Habanera, Manolito y su Trabuco, Dan Den, la Caro Ban...
"El amor, como la tos, no se puede ocultar" (Aforismo medieval)