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Vacaciones alargadas

Cuando todos pensaban empezar clases el lunes 20, la fuerza de la naturaleza realiza su aparición de una manera tal como no se veía hace años en el país. Los huaicos y deslizamientos, sin contar las inundaciones producto de las lluvias, ocurren diariamente en la zona norte del Perú así como en ciertos distritos de la zona este de Lima (Chosica y Chaclacayo entre ellos). Ello produjo la interrupción de importantes vías de tránsito, como la Carretera Central (declarada en emergencia), el encarecimiento de alimentos (como el limón, famosísimo por llegar hasta los 50 soles el kilo pinches pendejos), la acumulación de agua en ciudades como Trujillo y Chosica con la consiguiente aparición de posibles enfermedades como el dengue así como la cuantiosa destrucción de casas, negocios, escuelas y demás obras de infraestructura.

Afortunadamente, y es algo de lo cual estoy muy orgulloso de recalcar, las campañas que se han creado con el fin de juntar la mayor cantidad de donativos son de lo más creativas y variadas. He visto desde clases de functional, conciertos en Sargento, eventos organizados por fashion bloggers, etcétera etcétera, y todo a cambio de un cierto valor económico en agua, ropa, medicamentos y artículos de aseo. Ahora que recuerdo, vi una promo de chilcanos en un bar en Barranco que ya se me hizo agua la boca ahorita<3 p="">

Personalmente apoyé en la recolección y selección de víveres en la Videna de San Luis el viernes 17 y lunes 20 (cuando el exceso de voluntarios impidió que siguiera en ese lugar, lo cual me alegra a la vez). Aprecié desde el primer día que los donativos no paraban de llegar. Familias enteras entrando con sus 4x4 y camionetas repletas de alimentos y agua en sus maleteras ingresaban cada 5 o 10 minutos. Ello suponía cargarlo, clasificarlo, registrar lo ingresado, revisar su fecha de vencimiento así como el  estado del vívere, para finalmente  envolverlo en bolsas negras con el logo de Defensa Civil y llevarlo al camión para su posterior disposición en los lugares que lo necesiten. Valga decir que es una chambaza, aunque felizmente se contó con el apoyo de militares fuertes y que cargaban estos paquetes como si nada (lo intenté un par de veces y no pude avanzar ni medio paso :/). Los pendejos se burlaban y no me quedaba otra que aceptar su ayuda.

La respuesta del gobierno fue mejor de lo que esperaba. Más allá de las críticas que de por sí siempre van a estar (principalmente de los congresistas naranjas), la organización y gestión mostradas por el Ejecutivo (PPK y ministros) me dejó gratamente sorprendido. Además observé la sensibilidad de las autoridades al momento de llegar a la zona de los desastres, apenarse con el sufrimiento del que lo perdió todo, supervisando la instalación de carpas, verificando que los víveres sean repartidos de forma equitativa, trayendo las motobombas y demás maquinarias para limpiar poco a poco la zona devastada... Wao. Muy buena respuesta, aunque es bueno aclarar que siempre habrá espacio para mejorar y que hubo situaciones que pudieron resolverse de mejor forma.

Afortunadamente (o lamentablemente), el tiempo pasó y las clases deben comenzar sí o sí. En lo personal estoy feliz y aliviado porque me cansé de vagar y no hacer ni mierda (los últimos días de vacaciones se me ocurre aceptar que me extraigan dos muelas de juicio, lo que significa NO alcohol, NO salidas ni exposiciones al sol, NO ejercicio físico, y sin contar las pastillas y ampollas cada 12 horas y los consiguientes efectos secundarios como el hipo desmedido y doloroso. En otras palabras, qué peor forma de acabar estas vacaciones forzadas. Mi fiel compañera estos días: Netflix. Me soplé buenas pelas y series, eso tengo que reconocerlo.

Que mi último ciclo en la Agraria empiece. Todo será "última bienvenida de cachimbos", "ultimo tono de fin de parciales", "último fin de finales"... Tengo sentimientos encontrados, pero ni modo. Así es la vida. 

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